Me he dado cuenta de que ha pesar de que ya llevo aquí poco más de una semana aún no he hablado de lo más banal del mundo: El tiempo.
Pues eso, hielo, mucho hielo por todos lados; frío y hielo, nada de nieve, a pesar de que está todo cubierto de ella, que se mantiene gracias al frío, lo que abunda es el hielo.
Es peligroso andar por la calle, todo está cubierto por una capa bastante gorda de hielo, tanto la carretera como las aceras. Si no fuese por la gravilla que echan sería imposible andar, pero en algunos tramos la gravilla se queda dentro del hielo y no sirve de nada, así que tenemos que andar con mucho cuidado para no resbalar y caer. Así como los peatones andamos con extremo cuidado, los coches circulan igualmente.
Llevan ruedas especiales para la nieve, pero aún así oyes como chirrían y a más de uno ya le he visto derrapar.
He de decir que aún no me he caído con el hielo ni una vez, pero ha habido muchos amagos...
Pues por si acaso no se sabe, este hielo viene de la nieve... en un momento determinado, como el primer día que llegué, está todo blanco, en otro momento, las temperaturas suben y la nieve se derrite, pero en otro momento las temperaturas bajan y se congela todo, resultado: UNA MARRANADA!! y ya llevamos así la mitad de la semana, a ver cuando cojones nieva decentemente!! Que ya está tardando!!
En cuanto al sol, ya hay más horas de luz, aunque mister Lorenzo aún se muestra reacio a salir... no hay sol, pero hay luz, cosa que no está mal.
Otro punto a tratar: las clases. Sí... ya las hemos empezado, o eso creemos nosotros, porque algunos profesores parece que no se han enterado!
Hoy por ejemplo, teníamos clase de Biology of Cancer a las 10:15. Para empezar he llegado y tenía mal apuntada el aula y casi me meto en una clase que no era...pero bueno, cuando he llegado le he preguntado a la primera persona que he visto si esa clase era la de Biology of Cancer, era una mujer joven, pero vaya, mayor para hacer un máster. Llevaba la cabeza cubierta con un pañuelo. Más tarde me he enterado de que su nombre es Raisha (o algo así) y que viene de Bagdad.
Después de mí a llegado Emilie, una chica francesa que estuvo conmigo el semestre pasado en Biotechnology, y nada como aún teníamos 5 minutos hemos hablado un poco del proyecto que tenemos que hacer para el final de la asignatura, porque no hay examen, y se nos ha unido la mujer de antes a la conversación. Ya eran las 10:30 y no aparecía el profesor. Unas chicas han ido a buscarlo. Mientras, nosotras seguíamos con la charla, las típicas preguntas, de donde eres, como te llamas, etc. Entonces le he preguntado a Raisha que en que parte de Tromso vivía, pero en vez de "Where" me ha entendido "Why". Y nos ha empezado a contar su historia, la verdad, no me he alegrado tanto nunca de que no me hubiesen entendido.
Miedo, por eso está aquí. Allá está todo destruido, a pesar de que sus cuatro hijas están haya. Ellas no quieren salir del país, pero ella tampoco quiere volver, ni lo piensa. Dice que la mentalidad de allá está cambiando, ya no es igual que antes de la guerra, tiene miedo de regresar y que la maten si quiera por llevar el pañuelo, "mi madre por ejemplo nunca ha llevado pañuelo", nos ha dicho. Ella lo lleva porque quiere. Nada es como nos lo cuentan.
Todo antes de los americanos estaba bien y no comprende porque le hicieron eso a su país, "tal vez necesitaban dinero...", "nos están robando todo", y todo por la excusa de las armas nucleares...
A ella en concreto, le entraron en casa a punta de pistola en busca de armas, pero no les hicieron nada porque su madre tiene imágenes de Jesucristo en casa. "Somos musulmanes, pero también creemos en Jesús, toda su historia sucedió cerca de mi país" nos ha dicho, pensaron que eran cristianos.
Aún así, mientras estaban los americanos, todos los días patrullaban por delante de su casa.
Ahora allá están sufriendo las consecuencias del uranio y muchos bebés están naciendo con malformaciones, y también, por fin, parece que la sociedad se está dando cuenta de todo lo que ocurrió allá, en parte gracias a Wikileaks y como ella ha dicho, "porque matar es muy difícil y eso pesa en la conciencia toda la vida, y eso está haciendo que la gente hable y confiese la verdad".
Ella está haciendo aquí un máster, allá era médico, y vive con su marido, que también es médico y está trabajando en el hospital.
A pesar de que se había ido ya todo el mundo del aula y de decirnos una chica que ya se había suspendido la clase definitivamente, Emilie y yo hemos seguido escuchando todo lo que nos contaba Raisha hasta las 11 pasadas.
La verdad, habré recorrido mi media hora de camino a la universidad para no recibir ninguna clase, pero ha merecido mucho más la pena hacerlo para conocer a Raisha.
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