15 enero 2012

Vamos tirando

Ya me estoy volviendo a acostumbrar a la vida aquí. Me voy animando bastante gracias a Iratxe, Edurne, Manu, Carlos y Lara. Y ya ayer en la fiesta del Driv me lo pasé genial.

Hicimos pre-party en la cocina de Carlos y Lara y cogimos el puntillo entre kalimotxos, tequila, ron y txupitos de gelatina de vodka que Lara había preparado.

Después cuando salimos para coger el autobús al centro salieron a la vez de la cocina de JB más gente conocida del semestre pasado, y la verdad que me alegré mucho al verlos (a parte del efecto del alcohol, soy consciente de que me alegre mucho de verlos).

Y ya en el Driv lo dimos todo, se me pasó la noche bastante rápido bailando, hablando con unos y otros y conociendo algunos nuevos de este semestre. 
Para cuando me quise dar cuenta C&L habían desaparecido y quedamos Edurne, Manu, Iratxe y yo, bueno, un número perfecto para pillar taxi, y a ello que nos fuimos.

Vimos que había una cola bastante considerable donde la plaza del pescador y decidimos llamar a un taxi por nuestra cuenta... acción que no nos valió de nada porque nos mandó a la misma cola de la cual habíamos huido. Entonces Edurne tuvo la brillante idea de que fuéramos a otra parada que estaba cerca del centro comercial Nestranda... sí, había menos gente, pero porque no pasaba ni un puñetero taxi!! 

Mientras esperábamos en la cola de la parada de Nestranda conocimos a un chaval que era mitad noruego, mitad malagueño, que hablaba inglés, noruego y castellano por igual y pasaba de un idioma a otro con una rapidez flipante. 
Estaba con una chica y para hablar con ella, hablaba en noruego, cuando quería que le entendiésemos todos hablaba en inglés y si solo se dirigía a nosotros, en castellano. 
Al final al ver que no pasaba ni un puto taxi! el chico decidió llamar a uno, porque si sabes noruego es más fácil conseguirlo. Total que no encontraron el móvil y se fueron a buscarlo... nosotros decidimos volver a la parada de la plaza del pescador, que por lo menos ahí sí que pasan taxis...

Cuando llegamos había una cola infinita y los taxis venían con cuentagotas! Había una chica tirada en el suelo (en la nieve) y a nadie parecía importarle, hasta que alguien reaccionó y se acercó un furgón de la policía y se la llevaron, llevaba una tajada bastante importante...

Pues nada... ya casi había pasado hora y media desde que salimos del Driv en busca del taxi... gracias a ello pudimos experimentar el frío polar, con su vientecico, su rasca y todo... al final, tras casi dos horas de espera, pérdida de sensibilidad en los pies y frío congelante, conseguimos un taxi... 

Finalmente llegamos a casa en torno a las 5 a.m. 
Tenía el frío tan metido en los huesos que al quitarme los zapatos me dolía hasta el andar descalza, no sentía los pies. Me tuve que meter en la cama, a parte de con el pijama y tapada con el nórdico, con una sudadera y envuelta en otra manta, y aún así tiritaba de frío.


Pensamiento principal durante las dos últimas horas de la noche




No hay comentarios: