27 febrero 2012

Abierto por vacaciones forzadas

AVISO IMPORTANTE:  El siguiente texto puede contener verborrea sin sentido y niputagracia, esto es fruto del aburrimiento, por favor, disculpen las molestias. Gracias.

Hoy hace una semana que me rompí. Sí, y no tengo otra cosa que hacer (en realidad sí) que ponerme a escribir aquí...

La verdad, ¿qué escribir? pues nada con sentido. Hoy toca día de paridas y diarrea intelectual. Es lo que tienen siete días de pachocha-touching.

El médico dijo que necesitaba 15 días de descanso e ibuprofenos, y ahora ellos controlan mi vida.

Día 7 de vacaciones forzadas

La verdad que la mayor parte del día me la paso bastante tranquila, sentada (que es la postura más cómoda porque si me tumbo sin estar ibuprofenizada veo la Vía Láctea) delante del ordenador mirando chorradas en internet (que debería hacer cosas... claro que sí. Pero oyes, mi mente sigue la ley de "contra menos haces, menos ganas tienes de hacer")

... y duele?

El dolor es algo muy personal, cada persona lo percibe de distinta manera y yo, por suerte o desgracia, tengo bastante resistencia. Cuando más me duele es mientras duermo y por las mañanas. De hecho tengo que esperar a que el ibuprofeno del desayuno haga su efecto para poder ducharme, como ya he dicho, el ibuprofeno controla mi vida, soy ibupro-dependiente. (Pizca gratuita de niputagracia)

Mientras duermo duele porque solo puedo dormir boca arriba, y como me gire un poco o ruede sobre mi misma, para cualquiera de los dos lados, el resultado es un sentimiento de presión en el costado que estimula mis receptores del dolor, señal que llega al cerebro y me despierta.
Otras veces me despierto solo por pura incomodidad de la simple postura de estar boca arriba todo el rato.
Yo que siempre he sido fiel a la postura fetal con los brazos estirados, me despierto agobiada, confusa e impotente. Enserio, es un sentimiento de incertidumbre el no poder coger "la postura" que me entran hasta ganas de llorar.

Por las mañanas, levantarme, literalmente, quiero decir, lo que es incorporarse, es el peor momento. Sientes como se mueve todo el costado, o no...
Me explico: en ese preciso instante notas que algo no marcha bien, ahí es cuando piensas de verdad: "Sí, el médico tiene razón y estoy rota, no debería tomarme a broma sus indicaciones".Pero en realidad lo que haces es cagarte en la puta madre del médico, en toda su familia y en la de la enfermera (que eran muy majos, pero es la triste realidad) e incorporarte como puedas en un movimiento ortopédico que podría resultar hasta cómico visto de fuera.

Resulta curioso que la gente juremos y perjuremos en contra de esa gente que nos dice la verdad a la cara.
El médico y la enfermera... ¿qué culpa tienen? Ninguna. Me he roto yo sola, pero como ellos me han dicho lo que tengo, son los receptores directos de mis juramentos.
El hombre del tiempo... ¿que culpa tiene de que haga mal tiempo? Ninguna. Pero oyes, es el enviado, el emisor que nos comunica lo que va a pasar y se convierte en el capacico de las hostias del país.
Dios... ¿que culpa tiene? ... ... No sé, el caso es que todo el mundo se caga en él. Si estamos creados a su imagen y semejanza, definitivamente algo no hizo bien... o sí, quiero decir... si nosotros nos cagamos en Dios... ¿Dios se caga en nosotros? Viendo la cantidad de mierda que nos está cayendo encima últimamente (crisis, paro, recortes,etc), ¿tenemos un enviado de Dios dirigiendo el país? ¡Recibamos la mierda divina, muestra indudable de la existencia del altísimo! Bueno, lo mejor será dejar estos terrenos pantanosos (que no sé como coño me he metido) que si no, nos podemos llenar de mierda hasta el cuello, a calla! que ya estamos de mierda hasta las cejas!! (chiste malo, pero cierto).

Bueno, ahora enserio, dejemos estos lares, volvamos a la sencilla vida de una pobre lisiada sin más complicaciones que la de tomarse sus ibuprofenos a las horas indicadas.

Durante el resto del día el dolor va variando, depende de la postura que tenga o de las reacciones naturales que mi cuerpo haga. Dígase reír, bostezar, toser o estornudar. Para mí son sensaciones completamente diferentes a las habituales. Reír se ha convertido en un acto, cuanto menos, patético.

Si me río, duele, y soy consciente de que esa mezcla de risa y dolor es patética, entonces se convierte en un círculo vicioso: me río, duele, soy consciente de que es patético y me entra más risa, con su subsiguiente dolor y patetismo, y así, un rato.

Bostezar, es inevitable. Duele, y un bostezo habitual se torna en una mueca de dolor.

Toser... toser es una mierda. No puedo hacer la fuerza necesaria habitual, porque sí, en efecto, duele, y se queda en un aborto de tos.

Estornudar. Ayer, tras 6 días, tuve mi primer estornudo completo, con su "achís" y todo. Después de ese no ha habido ninguno más completo. Estornudando me quedo a medias. No llego al "achís" y es muy decepcionante. Es como si mi propio cuerpo fuese consciente de que no tiene fuerzas para acabar el estornudo, porque resultaría demasiado doloroso, y me deja ahí. Entonces no sé para que coño los empieza.

Y ya está...esa es mi vida de lisiada... no salir, no beber (sería muy triste emborracharme yo sola en casa en la preparty), no ir a clase, no hacer deporte... solo comer, tomar mis ibuprofenos, emborregarme con internet, leer el segundo de "Juego de Tronos" y dormir.
Aunque mis deberes son algunos más, tales como escribir para ciertas asignaturas, mentiría si diría que estoy haciendo algo por ellas. Y ya... a eso se resume mi vida estos 7 días y es lo que me espera en los 7 siguientes. Creo que podré sobrevivir a estos 14 días de aborregamiento, aunque reconozco que no soy una buena enferma, y en cuanto me encuentre un poco mejor, mi lista de actividades aumentará inevitablemente.








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